#PierresVedel

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SINOPSIS


El viaje del agua por el trazado diseñado por Pierres Vedel, para llegar desde La Peña del Macho al casco urbano de Teruel, es el leitmotiv fundamental de este documental. Vedel, arquitecto e ingeniero de origen francés, pero muy pronto (1546) establecido en Aragón al servicio de Hernando de Aragón (1539-1575). 
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Los mejores especialistas nos relatan cómo introdujo el estilo y las formas renacentistas en espectaculares obras civiles como el Acueducto-Viaducto de Teruel o la Mina de Daroca, pero también en algunos de los más bellos edificios religiosos como La iglesia de San Miguel de Fuentes de Ebro (1546-1550), La Inmaculada de Santa Eulalia (1556-1566), la sacristía de Rubielos de Mora (1556-1559), las obras en la Catedral de Albarracín (1556-1560), y las últimas e inacabadas obras en la iglesia de Santa María de Albarracín (1566-1567), lugar en el que reposan sus restos mortales. 

SOBRE VEDEL



En palabras de Javier Ibáñez Fernández, quizás el mayor especialista en la arquitectura aragonesa del siglo XVI, "Pierres Vedel es la figura más relevante de la arquitectura del siglo XVI en el Sur de Aragón. Pese a ser de origen francés, todas sus obras conocidas se realizaron en este territorio, muchas en la actual provincia de Teruel. No sabemos nada de sus orígenes; ni tan siquiera podemos identificar con seguridad su localidad de nacimiento (¿Usbues?, Francia). Tampoco se dispone de referencias documentales anteriores a sus trabajos en Aragón; los primeros conocidos corresponden a la rehabilitación de la Colegiata de Mora de Rubielos tras del incendio de 1544 y a las obras de la Iglesia de San Miguel de Fuentes de Ebro. Pese a su lejanía, ambos edificios tenían un nexo en común: estaban en los señoríos de Juan Fernández de Heredia y Ximénez de Urrea, 3er Conde de Fuentes y Barón de Mora". 

Estamos ante un arquitecto e ingeniero de inciertos orígenes franceses, pero excelente ejemplo de los aires de renovación que trae a la Península Ibérica el Renacimiento. Es como si el espíritu brillante y polifacético del florentino Leonardo da Vinci, que trabajó durante un largo periodo y murió (Castillo de Clos-Lucé, Amboise, en 1519) en tierras francesas, hubiera irradiado la suficiente energía para influir sobre artífices tan competentes como Pierres Vedel. 

Recogiendo de nuevo un fragmento de los escritos del profesor Javier Ibáñez sobre Vedel: "La fama y el reconocimiento le llegará a partir de la construcción del talud de la torre mudéjar de San Martín de Teruel (1549-1551). A ésta le seguirán la Traída de aguas a Teruel (1551-1558), la Mina de Daroca (1555-1562), la iglesia de la Inmaculada de Santa Eulalia (1556-1566), la sacristía de la por entonces parroquial de Rubielos de Mora (1556-1559), obras en la Catedral de Albarracín (1556-1560), la traída de aguas a Celadas (f. 1560) y las últimas e inacabadas obras en la iglesia de Santa María de Albarracín (1566-1567)". El listado de sus obras e intervenciones fue seguramente más extenso, pero pensamos que las citadas demuestran sobradamente la importancia de este arquitecto-ingeniero del Renacimiento, de un legado patrimonial y artístico que ahora es una inmejorable muestra de lo que fue el arte aragonés del siglo XVI y que convendría no olvidar ni despreciar.

Pierres Vedel pertenece a una estirpe de artífices preocupados por la introducción del sistema italiano de los órdenes clásicos que se ajustan al perfil del arquitecto como maestro práctico y versado en diferentes disciplinas propuesto por Marco Vitruvio en su tratado De architectura, hoy conocido como Los Diez Libros de Arquitectura (que se remonta al siglo I a.C.), aceptado por Diego de Sagredo en sus Medidas del Romano (de 1526) y desarrollado por Philibert de l’Orme en Le Premier Tome de l´Architecture (editado en 1567). 

Pierres Vedel, llega a tierras aragonesas desde Francia a través de Navarra y tras sus primeras experiencias constructivas en Fuentes de Ebro, en el entorno artístico zaragozano, dirige sus pasos hacia Mora de Rubielos, asentándose con posterioridad en Teruel, Santa Eulalia y Albarracín. 

Estamos ante un maestro que cultiva dos facetas profesionales perfectamente diferenciadas. La primera sería la de maestro ingeniero, pero no la del simple fontero, sino la del perito capaz de asumir obras de gran envergadura y dificultad técnica, como el recalce de la torre de San Martín de Teruel, la traída de aguas a su núcleo urbano o la apertura de la Mina de Daroca. En este sentido, debe hacerse hincapié en que estas tres obras resultan excepcionales en todos los sentidos. Por otro lado, también debe atenderse a la faceta de Vedel como constructor de iglesias, en Fuentes de Ebro, Santa Eulalia, Rubielos de Mora y Albarracín. 

Creemos que la figura de Pierres Vedel merece que le prestemos una especial atención. Es, sin duda, un artista prototípico del Renacimiento que tuvo en Teruel su base de operaciones; y cuyo eficiente quehacer como arquitecto e ingeniero ha perdurado en unas obras que han sabido conjugar la magia del agua y las matemáticas aplicadas a la más pura creación arquitectónica. 


LA MAGIA DEL AGUA                    



El agua y el viaje por el trazado diseñado por Pierres Vedel en el siglo XVI para llevar el agua al casco urbano de Teruel, será el leitmotiv fundamental de este documental, destacando la excepcional importancia que tuvieron en esa época estas obras de sofisticada y precisa ingeniería hidráulica. 

Indirectamente, a lo largo del desarrollo de este trabajo, estarán siempre presentes todas esas otras características propias del agua, tan evidentes como lo es el símil entre la vida y el recorrido de un río, la capacidad de generar vida que este preciado líquido posee, su uso para limpieza… Estos atributos, a veces considerados casi mágicos, son la segunda parte del título de este documental.

Siguiendo el camino que recorría el agua desde “La peña del Macho” (acuífero próximo desde el que se extraía el agua), hasta llegar a las fuentes situadas en el casco urbano de la ciudad de Teruel, haremos un repaso por los momentos más importantes de la vida de este destacado arquitecto renacentista afincado en Aragón.

El agua y su aspecto fluido darán forma y ritmo a esta historia que se irá construyendo en el recorrido actual, perfectamente practicable a pie, haciendo unos altos en el camino que nos transportarán a los diferentes momentos y obras de este autor. 

Acompañarán a las imágenes entrevistas a expertos y recreaciones virtuales de lugares y estructuras que en algunos casos todavía pueden contemplarse in situ. Un magnífico legado patrimonial que combina a la perfección el sentido artístico y la utilidad funcional.

El guion de este documental correrá a cargo de José Ángel Guimerá y Roberto Sánchez.